Migraña Vestibular

La migraña vestibular es la causa más frecuente de vértigo episódico recurrente y la segunda causa más frecuente de vértigo en general, después del vértigo posicional paroxístico benigno.

La relación entre vértigo y migraña se ha establecido desde hace mucho tiempo y ha recibido diversas denominaciones como “vértigo migrañoso”, “véstibulopatía asociada a migraña”, “vértigo asociado a migraña” o “vértigo como equivalente migrañoso”. No obstante, no ha sido hasta 2012 cuando dos sociedades científicas muy importantes, la Sociedad Barany y la Sociedad Internacional de Cefaleas, de manera conjunta, han establecido los criterios diagnósticos precisos y han incluido a la migraña vestibular en la International Clasification of Headache Disorders (I.C.H.D. por sus siglas en inglés), lo que convierte a la migraña vestibular en una entidad nosológica sólidamente reconocida tanto por neurólogos como por otoneurólogos.

La migraña vestibular afecta al menos a un 10% de las personas que padecen migraña y los pacientes que presentan esta enfermedad habitualmente sufren crisis episódicas, de duración variable, que puede ir desde 5 minutos a 3 días, con episodios que cursan con sensación de giro, mareo con los movimientos cefálicos, vértigo/mareo desencadenado por ambiente visuales complejos o con movimiento intenso, sensación de mareo con los movimientos cefálicos y otros diversos estímulos.

Estos cuadros suelen acompañarse de síntomas que los pacientes presentan durante sus crisis de migraña habituales, tales como cefalea, fotofobia, sonofobia o auras visuales.

El diagnóstico de la migraña vestibular es clínico, y los pacientes que la sufren deben de cumplir unos criterios diagnósticos clínicos específicos, establecidos por las sociedades científicas señaladas anteriormente. No obstante, debe realizarse una adecuada exploración otoneurológica y audiológica, que descarte otras patologías; incluso, en algunas ocasiones, es preciso realizar estudios vestibulares instrumentales específicos, que descarten otras patologías vestibulares que puedan causar una clínica similar, o bien determinar alteraciones secundarias en el sistema vestibular que produzcan una sintomatología persistente.

El tratamiento dependerá de la severidad del proceso y habitualmente se realiza con medicamentos utilizados habitualmente en el tratamiento de la migraña. Dado que en muchas ocasiones esta entidad genera estés y ansiedad secundarios a todo el proceso, algunos pacientes requieren de apoyo psicológico cognitivo-conductal, que les ayude a manejar mejor las alteraciones psicológicas asociadas. Además, es necesario tener en cuenta que muchos de los pacientes con migraña vestibular presentan cinetosis (hipersensibilidad al movimiento y a todos aquellos estímulos que puedan generar mareo) lo que agrava de manera significativa la sintomatología.